Una encuesta de la consultora Análisis sobre 800 casos en la provincia revela que el 65% de los tucumanos rechaza el aumento de tarifas eléctricas anunciado por la Empresa de Distribución Eléctrica de Tucumán (EDET) la semana pasada. Apenas el 22% lo considera “aceptable” y un 13% no opina.
El sondeo, realizado entre el 28 de abril y el 4 de mayo, muestra una percepción transversal entre clases sociales: el rechazo supera el 70% en los segmentos C3 y D, y se mantiene en 58% incluso en el ABC1. La principal queja es la combinación del aumento — que va del 24% al 38% según consumo — con cortes recurrentes en zonas como Yerba Buena, Tafí Viejo y la Banda del Río Salí.
Defensoría y empresa
La Defensoría del Pueblo confirmó que presentará un amparo colectivo el viernes para frenar el aumento hasta tanto el ENRE provincial audite las inversiones realizadas por la empresa en los últimos 24 meses.
Si la inversión no se hizo, no se cobra el aumento. Es así de simple.
El planteo es del defensor Hugo Cabral. Desde EDET, la conducción descartó dar marcha atrás. “Las tarifas estaban congeladas desde marzo de 2025. Sin actualización, no podemos hacer las obras de capacidad que el sistema necesita”, argumentó el gerente comercial, Ariel Fernández. La empresa anunció que en julio iniciará obras en el alimentador de Tafí Viejo, una de las zonas más afectadas por los cortes.